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Santiago, Septiembre de 2007
INFORME PUBLICO Nº5, 2007
MISAS EN LA CAPILLA DE LA RESIDENCIA DE LOS BOLDOS
1973 – 11 SEPTIEMBRE - 2007
La Fundación Presidente Augusto Pinochet quiso destacar en el 34º Aniversario del Pronunciamiento Militar del 11 de Septiembre de 1973, no encontrándose el Ex Presidente Pinochet, 1 er año sin su presencia, su espíritu, su |
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El Lunes 10 de Septiembre, el Diario El Mercurio, publicó un artículo de opinión del Presidente de la Fundación don Hernán Guiloff Izikson, que transcribimos íntegramente para conocimiento de nuestros adherentes y quienes nos distinguen |
entrega y sus deseos de paz y unidad para todos los chilenos, hoy siguen vigentes siendo tarea de todos nosotros el poder materializarlos.
Trabajando todos los d ías, lograremos hacer realidad, este anhelo del hombre que tuvo la irrenunciable responsabilidad de asumir el mando de la Nación en un día Martes 11 de Septiembre de 1973, dividida por el odio, destruida por las malas |
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visitando la página web de la Fundación.
El Martes 11 de Septiembre, la Fundación Presidente Augusto Pinochet, conjuntamente con la Familia Pinochet Hiriart organizaron 2 misas en la Capilla de La Residencia de Los Boldos.
La primera, fue celebrada por el señor Cardenal don Jorge Medina Estévez, quien junto a la Familia del General, Directorio de la Fundación, grupo personal |
políticas económicas, y debilitada ante los países vecinos por esa gran vulnerabilidad que significa no contar con un objetivo definido sin respetar nuestras más legítimas aspiraciones por ser y hacer de Chile una Gran Nación, respetada en el mundo internacional como Nación libre y soberana, no sometida a ideologías extranjeras. |
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que trabajó con el Ex Presidente y los médicos que lo atendieron permanentemente rezaron por el descanso eterno del Ex Presidente, que se encuentra reposando definitivamente en la Capilla, que por tantos meses, lo vio y recibió para orar.
La sepultura está cubierta por una hermosa placa rectangular de mármol de Carrara de 148 cms de largo por 102 cms de ancho. |
Rosas blancas enmarcan su tumba y dos pequeñas coronas muestran el inicio y el término de la sepultura.
En la misa, se encontraban, además, la esposa del miembro de la Junta de Gobierno Señora Gabriela García de Leigh, los abogados que estuvieron con el General en Londres, Hernán Felipe Errázuriz y Miguel Alex Schweitzer, junto a Ex Comandantes en Jefe del Ejército y de la Armada de Chile.
En un pequeño rincón de la Capilla, se encontraba silencioso y triste el enfermero, don Manuel Cerda Valenzuela que cuidó por tantos años al General.
Debido al tamaño de la capilla, solo 92 personas aproximadamente participaron de esta celebración eucarística presidida por el señor Cardenal don Jorge Medina, quien cubre el acto con gran solemnidad. Finaliza con la bendición de la tumba del Ex Presidente Augusto Pinochet Ugarte.
Se acompaña artículo y fotografías del Diario El Mercurio, quien narra con gran sobriedad y elegancia lo acontecido en la mañana del 11 de Septiembre de 2007.
Terminado el acto litúrgico, triste y emotivo, un grupo reducido, dentro de los que se encuentran el Directorio de la Fundación y Familia Pinochet Hiriart, nos trasladamos a la casa y compartimos en un sencillo almuerzo, anécdotas y recuerdos de quien fuera nuestro Ex Presidente de la República.
Ya en su interior, recorrimos el lugar que por tantos años tuvimos la distinción de visitar al General Pinochet. Su biblioteca estaba cerrada, sentimos su ausencia, y el lugar llamaba a la tristeza.
Mirando la casa, nos dimos cuenta, que no es lo mismo sin su figura, sin el cariño y atención que tenía tanto al recibirnos como cuando nos |
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despedíamos, siempre pensando que, podría ser la última visita al General.
Siendo las 15:30 horas, la Fundación había organizado una segunda misa, esta vez, sería celebrada por el Capellán Carlos Melo.
A ella concurrieron ex Ministros del Gobierno Militar, Generales del Ejército encabezados por el Presidente del Cuerpo de Generales y Almirantes y del Centro de Generales del Ejército, MGL. Juan Guillermo Toro Dávila.
Se encontraban, además, Generales de la Fuerza Aérea de Chile, de Carabineros de Chile y Almirantes que habían sido edecanes del Ex Presidente Augusto Pinochet.
Además, llegó a esta misa, la Directiva Nacional de Cema Chile, y Presidentes de Filiales de la Fundación Presidente Pinochet, de diferentes ciudades, destacando, Los Ángeles, Chillán, Santa Cruz, Rancagua, Parral y San Fernando, ya que otras Filiales por su lejanía, realizaron actos de recuerdo similares al nuestro en sus respectivas ciudades.
De esta manera, nos uníamos, en un solo recuerdo desde Arica a Puerto Natales, rezando por el descanso eterno del Ex Presidente de la República, Capitán General Don Augusto Pinochet Ugarte.
Finalmente, es necesario destacar la presencia de un grupo de personas que estuvieron siempre apoyando al General en especial, durante su detención arbitraria e ilegal en Londres. Personas todas, que aunque modestas, demostraron siempre gran corazón y leal entrega por su Presidente Pinochet.
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La concurrencia de la tarde superó ampliamente la capacidad de la Capilla, debiendo escuchar la misa en los jardines del exterior.
Al término de la misa, se organizó una fila para acercarse hasta la tumba del General y rendirle un postrero y emotivo homenaje.
Se acompaña las reflexiones que sobre el 11 de Septiembre de 1973 hiciera el Capellán Carlos Melo, dentro de su prédica de paz, amor y reconciliación de todos los chilenos.
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Se va otro Martes 11 de Septiembe, primera fecha sin la presencia física del ex Presidente Augusto Pinochet Ugarte, con la misma solemnidad y solo sintiendo la presencia espiritual del conductor de esta Nación tan sufrida y tan querida por nosotros.
Nos vamos y le pedimos a Dios nuestro Señor, que le de el descanso eterno al General Pinochet.
En el lugar quedan sus cenizas y nosotros regresamos llevando su ejemplo y compromiso de luchar por días mejores para todos los chilenos.
Luis Cortés Villa
Director Ejecutivo |
Almuerzo del Directorio con su Presidente Honorario,
con motivo de celebrarse su cumpleaños 91. El Viernes 24 de Noviembre de 2006.
Salones del Club La Unión El Golf |
ARTICULO DE OPINIÓN DE EL MERCURIO
(LUNES 10 DE SEPTIEMBRE DE 2007).
DE LA CONFRONTACIÓN A LA UNIDAD
Hernán Guiloff Izikson
La diferencia entre este 11 de septiembre y los anteriores radica en que la persona del Presidente Pinochet ya no está con nosotros. Para quienes fuimos sus partidarios, es un momento para recordar su figura y su obra en beneficio del país. Es evidente que para sus detractores esta fecha también está llena de significados y contenidos. Si todos aceptáramos que respecto de los hechos históricos relacionados con el 11 de septiembre existen visiones distintas y legítimas, el país daría el primer paso verdadero hacia la superación de las heridas del pasado.
Chile necesita pasar de una etapa de confrontación a una de búsqueda de la unidad nacional. Ningún país construye su futuro entrampado en sus quiebres históricos pasados. Ellos deben servir de elemento de reflexión, para no cometer los mismos errores que generaron las causas de la crisis que vivió Chile y que hicieron de la intervención de las Fuerzas Armadas una salida inevitable. Tal como explicaba el ex Presidente Eduardo Frei Montalva en su histórica carta al Primer Ministro italiano Mariano Rumor: “Este país ha vivido más de 160
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años de democracia prácticamente ininterrumpida. Es de preguntarse entonces cuál es la causa y quiénes son los responsables de su quiebre. A nuestro juicio —prosigue el ex Mandatario—, la responsabilidad íntegra de esta situación —y lo decimos sin eufemismo alguno— corresponde al régimen de la Unidad Popular instaurado en el país”.
“El Presidente de la República declaraba respetar la ley, la Constitución y la democracia —señala Frei en su misiva—, pero todas sus declaraciones eran de inmediato contradichas por los hechos, ya que todos los compromisos fueron violados y todas las afirmaciones desmentidas posteriormente por sus actos”, concluía Eduardo Frei Montalva.
A su turno, Patricio Aylwin lo confirmaba en declaraciones del 19 de octubre de 1973: “La verdad es que la acción de las Fuerzas Armadas y del Cuerpo de Carabineros no vino a ser sino una acción preventiva que se anticipó a un autogolpe de Estado, que con la ayuda de milicias armadas con enorme poder militar de que disponía el
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Gobierno y con la colaboración de no menos de 10 mil extranjeros que había en este país pretendían o habrían consumado una dictadura comunista”.
Se vivía en esa época un clima de enorme polarización y violencia. Jaime Guzmán le escribía a su madre el 29 de agosto de 1973, relatando: “En estos días he vuelto a ser violentamente atacado en los titulares de primera página de los diarios marxistas, ‘como ideólogo del terrorismo y del golpe'. Ignoro si con ello pretenderán desprestigiarme o amedrentarme. Si fuera lo primero, creo que la falsedad es demasiado burda para ser creída. Si se tratara de lo segundo, no entiendo cómo no se han dado cuenta de que pierden su tiempo”.
Al recordar estos testimonios no se pretende reabrir un debate sobre visiones antagónicas, sino que reforzar la idea de que los responsables de la crisis no se encuentran exclusivamente entre los integrantes de nuestros institutos armados.
Con la llegada del Bicentenario, nos acercaremos a cumplir cuatro décadas del 11 de septiembre. Chile merece y necesita superar la confrontación y la violencia como método para zanjar nuestras diferencias. Las nuevas generaciones debieran conocer en profundidad las causas, extraer las lecciones históricas y trabajar por la unidad y el progreso del país. Ése fue el espíritu que inspiró al Presidente Pinochet en sus últimos años de vida.
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Los dolores no son patrimonio sólo de un sector político. La fractura social que vivió Chile tiene responsables múltiples y afectó a toda una generación. No se puede adjudicar sólo a las Fuerzas Armadas la responsabilidad de la crisis, porque esa sería una mirada sesgada e injusta.
Cuando se habla de si la obra del Presidente Pinochet fue positiva o negativa para Chile, basta constatar que la mayor parte de las transformaciones económicas y sociales impulsadas durante su mandato se mantienen —en lo central— sin grandes variaciones. Ellas han sido el fundamento básico de la transición política y el desarrollo económico que el mundo ha apreciado y valorado de Chile. Los avances en ambos planos han beneficiado a los chilenos, cualquiera haya sido su visión sobre el pasado. Ello debiera servir, ahora, para acometer el desafío, naturalmente no exento de dificultades, de avanzar en la materialización de gestos recíprocos que demuestren que el futuro nos une por sobre los conflictos del pasado.
Ese espíritu debiera inspirar a los chilenos y chilenas de hoy, para vivir en un país enfocado en la solución de sus problemas y en los desafíos pendientes del futuro. |
Relato exclusivo de “El Mercurio” de la ceremonia privada:
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Primera
misa en la
tumba de
Pinochet
Inscripción y escudo esculpidos, blanco sobre blanco, en el mármol del nicho a los pies del al altar de la capilla de Los Boldos.
Cardenal Medina: su ejemplo del cobre y la “pureza, un bien escaso”.
Percepción y emociones de los contados asistentes.
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En la capilla del fundo de Los Boldos:
Primera misa en tumba de Pinochet
Cardenal Jorge Medina bendijo la sepultura del ex Presidente.
Hace frío al interior de la capilla de Los Boldos. Las dos estufas a gas encendidas cerca del altar no alcanzan a entibiar el ambiente. Afuera, en cambio, brilla el sol, se insinúa el incipiente verde primaveral de los eucaliptos, y las rosas junto al costado del sencillo templo muestran sus primeros | |
brotes. También resplandece el letrero de la plazoleta justo frente a la puerta principal de la iglesia: “11 de Septiembre de 1973”. Más atrás, un muro para evitar intrusos y molestias. |
Todo es sobrio y quieto en la misa con que se bendice la tumba donde reposan las cenizas de Augusto Pinochet Ugarte. Está delante del altar, donde se abrió el suelo para hacer un nicho “con algunas medidas de seguridad”, sellado con una placa rectangular de mármol de Carrara sobre la cual hay una inscripción que señala que quien allí yace fue Presidente de la República de Chile, más sus fechas de nacimiento y muerte. Labrado en la misma piedra, el escudo nacional. Todo es tan pulcro y poco notorio, que hasta cuesta un tanto distinguir las letras esculpidas. Es blanco sobre blanco, de modo que hay que leer acomodando la vista a la luz que entra por los ingenuos vitrales del costado.
La lápida está enmarcada con rosas blancas entreveradas con hojas verdes de ilusiones. Al centro, una pequeña corona de las mismas flores. A los lados, dos cirios. Sobre el altar, un crucifijo de madera con un candelabro de nueve velas, encendidas, y un pequeño florero con astromelias.
La capilla es austera. 25 bancas de madera, cada una para unas cuatro personas justas. El lugar parece acumular todos los recuerdos religiosos posibles, desde un pequeño órgano electrónico hasta una hornacina para una antigua imagen de la Virgen del Carmen, en cuyo frontis descansa una placa de bronce: “Quien me honra tendrá vida eterna”. Muchas imágenes, reproducciones de íconos bizantinos, una pequeña porcelana con la Resurrección de Jesús.
Entre los primeros en llegar están el ex Comandante en Jefe del Ejército Ricardo Izurieta Caffarena, el Diputado UDI Iván Moreira, el ex Ministro Alfonso Márquez de la Plata y el ex Comandante en Jefe de la Armada Jorge Martínez Busch. Poco a poco se agregan Hernán Guiloff, Presidente de la Fundación Pinochet; Jorge Arancibia, ex Comandante en Jefe de la Armada y Senador UDI; y Guillermo Garín, Andrés Vial, Carlos Cáceres, Hernán Felipe Errázuriz, Cristián Labbé y Alberto Kassis, estrechos colaboradores
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de Pinochet. Se sumaron amigos y familiares. Por supuesto, sus hijos (menos Augusto, el mayor) y sus nietos. Cerca de cien personas.
El ambiente es de camaradería.
A todas estas personas las une el cariño y la gratitud hacia Pinochet. Guillermo Garín lo expresa así: “Estoy emocionado por su ausencia, pero es tan fuerte su espíritu que lo sentimos aquí entre nosotros”. E Iván Moreira: “Todos tenemos derecho a recordar a los nuestros. Así lo hace la izquierda y así lo hacemos también nosotros”.
El Cardenal Jorge Medina entra cuando aún todos están en la parte exterior de la capilla. Avanza con paso lento y difícil por el centro y se aproxima al sitio de la tumba; se detiene allí y bendice el lugar de manera privada. Está ensimismado. Al término de la misa lo hará otra vez ante todos.
En medio de muestras de afecto de los presentes llega la viuda, Lucía Hiriart, quien se ve bien, más delgada, de caminar y ademanes sólidos y rostro despejado. Para ella está reservado un sitio justo frente a la tumba del que fue su marido y el único reclinatorio de la capilla. Se sienta un momento y mira a su alrededor, preguntando por su hija Lucía. Luego se hinca para rezar. A su lado, la hermana menor de Pinochet, María Teresa, y Hernán Guiloff.

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En memoria
El Cardenal Jorge Medina toma su lugar en el altar y declara de inmediato que la misa es por el descanso eterno de Augusto Pinochet Ugarte y para bendecir su sepultura.
En su homilía, el Cardenal, quien se sienta para entregar su mensaje, se refiere a que es a través de Jesús que se llega al Padre, y que aquellos que hayan estado en contacto con el Señor no dejarán de ver su rostro, aun cuando la pureza absoluta sea un bien escaso en nuestro mundo.
Pone el ejemplo del cobre, cuando de una tonelada de mineral, apenas se pueden extraer 16 kilos de metal puro.
Ruega Medina porque Augusto Pinochet haya sido recibido por el Altísimo, ya que fue un hombre que “hizo mucho bien” y luego pide especialmente “por todos aquellos que perdieron la vida ese 11 de septiembre de 1973 y en los días posteriores”.
Un severo y contundente “Escúchanos, Señor, te rogamos” hace vibrar las murallas del templo.
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Antes de la despedida, el Cardenal baja para bendecir la sepultura mientras se reza un íntimo Padrenuestro.
La ceremonia termina en silencio tras una también silenciosa triple bendición.
Dos nietas del ex General, a un costado, lloran sin hacer aspaviento. Marco Antonio Pinochet Hiriart y su señora, María Soledad Olave, junto a sus hijos Josefina y Diego, se acercan a la tumba. Marco Antonio repara entonces en que las letras de la lápida casi no se leen. Lo mismo Guillermo Garín y Hernán Guiloff, quien dice: “Pensemos en que esto es algo provisorio”. Se refiere a un mausoleo acorde con la dignidad presidencial de Pinochet, que se proyecta para un tiempo más y que se espera sea un lugar de peregrinación.
Hay una suave brisa frente a la capilla. El sol anuncia con insolencia la primavera. Atrás queda la tumba, en medio de rosas e ilusiones. Algunos asistentes se retiran y otros siguen a un almuerzo con la familia.
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REFLEXION ACERCA DEL
11 DE SEPTIEMBRE DE 1973
CAPELLAN CARLOS MELO
(Prédica del Capellán durante la Misa del 11 de Septiembre a las 15.30 horas)
Quiero invitarlos en esta mañana en que conmemoramos el 11 de Septiembre de 1973 junto a todos nuestros camaradas de armas y junto a todos nuestros compatriotas chilenos a no recordar este día con sed de odio y de venganza en medio de protestas y de revanchismos sin sentido, sino a recordar esta fecha con un espíritu sereno y reflexivo, propiamente humano y cristiano de perdón y con mirada de futuro.
Elevemos, en este día, una oración muy sentida a Dios todopoderoso, meditando las palabras de Jesucristo: “ Y perdona nuestras ofensas, así como nosotros perdonamos a quienes nos ofenden…”. Cuán difícil nos puede resultar hoy recitar esta oración.
Perdonar a quienes nos han hecho o nos están haciendo daño o nos han mostrado desprecio y nos han condenado o continúan condenándonos. Sé que puede parecer imposible proclamar este perdón. Imposible para quien tiene un corazón entenebrecido por la maldad y la soberbia, pero no para quien posee un corazón humilde y bondadoso, que está dispuesto a estrechar con sinceridad y verdad la mano. Y si nos hemos equivocado y hemos sido causantes de daño alguno hacia algún hermano, no tener miedo a levantar nuestra voz con mansedumbre implorando la reconciliación.
Para nosotros que profesamos nuestra fe en Cristo es urgente identificarnos con Él en su más esencial enseñanza de amor promoviendo la paz y la unidad. ¡Qué grande es el hombre que vive la paz consigo mismo y con los demás!
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Los cristianos han buscado en el perdón la solución de los muchos problemas del hombre. Y a este perdón se llega precisamente a través de la meditación humilde y silenciosa de la persona de Jesucristo, Príncipe de la paz y del perdón.
En muchas ocasiones nos resultará muy difícil entender con la razón el misterio del libertinaje humano, que daña, hiere, mata y ofende a los demás, de manera injusta y arbitraria. Es por este motivo, que estamos urgidos a no comportarnos como los que fomentan el odio y la división en nuestra patria, sino a luchar contra viento y marea a transmitir la paz, el perdón, la esperanza y el amor, frutos de nuestro corazón cristiano.
Soldados, no pensemos que el amor auténtico, el cual fundamenta el perdón, es imposible de realizarlo. ¡No! El amor es posible. Y como gritara Juan Pablo II en el Parque O`Higgins en 1978: ¡El amor es más fuerte!
Quiero hacer memoria de unos pocos pensamientos de un hombre que como todo hombre, sometido igual que todos a la debilidad humana, cometió quizá, algunas equivocaciones; pero que estoy seguro, conociendo algo de su persona, quiso hacer el bien: |
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“A ti, oh Dios todopoderoso, que ayudaste con tu sabiduría infinita a desenvainar la espada y empuñarla, para recuperar la libertad de esta Patria que tanto amamos, te pido lo que tantas veces te imploré en el silencio de la noche, antes de ese 11 de Septiembre de 1973: ayuda hoy a este pueblo que con fe en ti, busca su mejor destino”. |
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espiral de maldad. No será el aplastamiento ni la eliminación de un bando por otro lo que nos traerá
la paz y la reconciliación. Estas sólo pueden nacer del amor. Y no hay en el universo fuerza capaz de engendrar un amor más poderoso y de obrar una reconciliación más profunda que la fe en Jesucristo.
No podemos marchar hacia una verdadera reconciliación en el amor sin una visión real de Dios, de los hombres, de la historia, de la verdad, que nos exija tal reconciliación. Tampoco podemos alcanzarla, sin contar con una fuerza más que humana dentro de nosotros.
Una reconciliación profunda y universal entre los hombres sólo es posible en Cristo Jesús. El nos hace hermanos porque nos hace hijos de Dios, “pues por Él unos y otros tenemos acceso al Padre en un mismo Espíritu” (Efesios 2,18).
No puede haber verdadero y sólido patriotismo, si no nos reconocemos como hijos de un mismo suelo común para cultivar las más excelsas virtudes de los chilenos, a saber: honestidad, superación, responsabilidad, lealtad, verdad, misericordia, unidad, servicio desinteresado de unos por otros, respeto a la dignidad de las personas y esfuerzo por repartir los bienes de todos nuestros compatriotas con equidad y justicia.
La fe puede hacernos descubrir el rostro de un Dios de amor, presente en la vida y en la historia, que nos llama en cada instante a la reconciliación del corazón. El Dios de los cristianos es un Dios cercano, que nos habla y nos encuentra a través de cada acontecimiento concreto y de cada quehacer, pero que no se confunde con el mundo ni con ninguna causa humana, pues siempre permanece el “Padre”, situado por encima de todos los grupos y valores parciales, invitándonos continuamente a trascenderlos, y a apoyar en Él la unidad y reconciliación que tanto anhelamos. En este Dios queremos crecer y a Él debemos convertirnos. |
“Si con mi sufrimiento se pone fin al odio que se ha sembrado en nuestro país, quiero deciros que estoy dispuesto a aceptarlo con la más absoluta confianza de que Dios, en su infinito amor, sabrá hacer fecundo este sacrificio, que le ofrezco, para que triunfe la paz y en el amanecer del nuevo siglo, sean los chilenos un pueblo unido y reconciliado como desde siempre soñé alcanzar a ver”.
“Ojalá mis dolores y los agravios de que soy víctima pudieran satisfacer los siempre insaciables sentimientos de venganza, y sirvieran para que quienes aún siguen anclados en el rencor, puedan encontrar la paz para sus conciencias” (Augusto Pinochet Ugarte, Carta a los chilenos, Londres, Diciembre de 1998).
Hoy más que nunca urge en nuestra Patria la reconciliación. Siempre se ha sabido que el egoísmo y la soberbia, bajo cualquiera de sus formas, constituyen un rechazo al amor y origina una ruptura profunda en las relaciones del hombre con Dios y con sus semejantes. Hay algunos que siguen fomentando el odio entre hermanos. Por ello, nos urge liberar a Chile cuanto antes de esa |
Aprovecho en esta ocasión para orar por todos aquellos chilenos y chilenas que hace treinta y cuatro años inmolaron sus vidas, cada cual siguiendo sus propias convicciones. Pero recordando que sólo la vida ofrecida por las grandes causas e ideales que conducen a la paz y a la unidad tiene cabida en el corazón de Dios. Imploremos la gran misericordia de este buen Dios para todos aquellos que murieron violentamente llenos de odio, de venganza y de división, para que encuentren un día la paz y la reconciliación eterna. Amén.
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COLUMNA DE OPINION
TAL VEZ SIGA VIVO HOY
(Miércoles 12 de Septiembre, Diario El Mercurio)
Hermógenes Pérez de Arce I.
| Es Martes 11 y mi mujer me prohíbe ir al centro, pues estará en poder de los comunistas. “Te van a reconocer”, dice. Pero no obedeceré. Un grupo de ex colaboradores civiles del gobierno militar me convidó al club a celebrar la efeméride, y no puedo fallar. Es que anoche vimos en la TV cómo a un sujeto rubio y de pelo corto lo declararon “neonazi” y lo persiguieron para lincharlo, pero corrió muy ligero y se ocultó. Tranquilicé a mi mujer diciéndole que no soy rubio ni de pelo corto, y con miedo puedo correr fuerte.
Los comunistas, es verdad, se adueñan del centro y son violentos. Su jefe, Guillermo Teillier, fue a La Moneda, donde es bien recibido, a advertir al Gobierno de los riesgos en que incurre. Él era el encargado militar del PC cuando organizó el Frente, internó armas y entrenó guerrilleros en Cuba. Venidos a Chile, mataron a muchas personas en atentados, entre ellos, en conjunto con el MIR, a 47 uniformados, entre 1978 y 1985, a los cuales se rindió homenaje en dos páginas de “El Mercurio” (26.05.86) que cité la semana pasada. Pero, por supuesto a nadie se le ha ocurrido jamás procesar a Teillier por su autoría intelectual ni ninguna otra razón. Al contrario, los | |
comunistas se querellaron contra los militares, pese a haber sido ellos los que declararon la guerra subversiva. Y hoy el país encarcela militares y pide perdón a los comunistas. Lo hizo entre lágrimas don Patricio Aylwin y un comandante en jefe les prometió “nunca más” usar las armas contra ellos.
Dicho sea de paso, en esas dos páginas de homenaje a los “Caídos por Dios y por la Patria” se informaba que casi todos los terroristas procesados por las muertes eran defendidos por la Vicaría de la Solidaridad del Arzobispado de Santiago. Yo protesté, porque mi dinero del culto podía estar financiando la defensa de terroristas, pero se me dijo que corría peligro de excomunión y preferí callar. Poco después, cuando el Frente asesinó al carabinero Vásquez Tobar, tras atraerlo a la panadería Lautaro simulando un asalto, otros carabineros hirieron a un frentista. Éste acudió a la clínica Chiloé, por cuenta de la vicaría. La justicia descubrió que ésta tenía las fichas de atención de frentistas en esa clínica y conminó al titular de la misma, monseñor Valech, a entregarlas, cosa que no hizo. Nadie hablo siquiera de “obstrucción a la justicia”. Pero sí se procesó a un abogado de la Vicaría por encubrir a los frentistas. Hoy, él dirige la oficina de inteligencia del Gobierno, lo que debe |
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tener muy tranquilo al Frente. Éste sigue activo, como lo probé citando una declaración policial, también en mi columna pasada.
Y, por supuesto, no voy a incurrir en la mala educación de citar pruebas de la cercanía, en los años a que me refiero, de la actual Presidenta con el Frente, pero todo cuadra. Incluso a la guerrilla comunista-mirista y su entorno se le han pagado mil 386 millones de dólares en indemnizaciones y compensaciones para remediar algo tan horrible como lo que se le hizo (imperdible tomar el poder por las armas).
Bueno, como soy e único que irrita, y no solo a los comunistas, recordando estas cosas, mi mujer me veda ir al centro cuando queda en manos de ellos. Pero yo lo tengo todo pensado. Si me van a linchar, les diré lo mismo que el español Muñoz Seca, antes de ser fusilado por los comunistas durante la República, y que siempre he encontrado genial: “Me habéis quitado mi cartera y mi reloj, |
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pero hay algo que no me vais a poder quitar jamás: el miedo que tengo”.
Claro, a lo mejor es pura alharaca mía, “paso piola” y sigo vivo hoy.
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