Conoce la historia del urinario que revolucionó al arte

Como un ícono del conceptualismo en la actualidad, en el salón de artistas independientes de Nueva York, Marcel Duchamp en 1917 presentó una pieza que fue rechazada. Aunque esta revolucionó al arte.

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Se trata de una anécdota registrada en los anales de la historia del arte. Un día común y cualquiera en 1917, y estando en Nueva York, el francés y artista Marcel Duchamp, se dirigió a jLMott Iron Works, en la quinta avenida para comprar un urinario estándar, Bedforshire. Cuando llego a su taller, le hizo un giro de 90°, y escribió el nombre R.Mutt con pintura negra, enviándolo bajo el título de La Fuente como parte de una muestra a la sociedad de artistas independientes de Nueva York, donde esta persona forma parte del Comité. Sin saber que dirimir, en el sentido de desconocer si tenía en su mano una pieza de arte, el jurado decidió marginarla sin pensarlo. No obstante, Alfred Stieglitz logró guardar un registro de la obra, la cual fungió como pieza clave décadas después, en este sentido Marcel Duchamp hizo varias réplicas ya que La Fuente tuvo un revuelo mediático influyente.

Esta jugada surtió efecto, y es que logró remecer en términos artísticos los cimientos al sembrar la duda del valor de la obra ya que se trata de una creación original y además tenía un contexto interesante donde se insertado. Recordemos que cualquier cosa puede ser arte.

Al día de hoy, años después esto se ha convertido en el hito fundacional del arte conceptual, ya que se afirma que la obra es relevante mucho más que el objeto en sí mismo. Por otra parte, la historia de esta pieza de arte a estar amenazada ya que existen personas que sostiene que su autor es otro. Esto se debe a que una carta enviada en abril de 1917 por Duchamp a su hermana, indicada que se había enviado un urinario de porcelana, de una obra una escultura. No obstante, Duchamp en ningún momento se menciona asimismo recibiendo la sin embargo fue el mismo quien toma la decisión de exhibirla. Otro dato interesante es el hecho de que actualmente se descubrió que la tienda donde se compró dicho urinario en ese momento no se vendía ese modelo, algo que resulta bastante dudoso en términos de creerle a Duchamp.

Ha tenido tanta relevancia esta obra que en 2015 John Higgs publicó un libro en donde se establece la historia de esta pieza tan relevante y famosa, aunque insinuó que como candidato potencial para la obra era Elsa Von Freytag, escultora, poeta y preformista además de varonesa y musa de los dadaístas.

Lo cierto es que Marcel Duchamp tenía haciendo obras, objetos de este tipo desde 1913, con lo cual dejando las auditorías a un lado, este fue el personaje que la exhibió y por lo tanto merece todo el crédito. Cabe destacar que luchar trabaja desde hace tiempo en una obra conocida como el gran vidrio, la cual se componía por vidrios separados, así como esta también ha sido relevante debido a su alta creatividad.

 

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